La energía solar es renovable
inagotable
sana para el ecosistema
sostenible

Dos de los principales responsables del efecto invernadero, la degradación de ecosistemas y la contaminación son el dióxido de carbono CO2 y el dióxido de azufre SO2 como consecuencia de la utilización de combustibles fósiles. La energía solar supone una significativa reducción de emisiones de los mismos y una mejora de la calidad de vida.

Una instalación fotovoltaica que genera X(2.495 kwh) al año ahorra para el planeta tener que utilizar X(81) arboles, equivalentes a X campos de futbol, para absorber todo el CO2.